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6 de marzo de 2017

PATRIARCALISMO Y CONTAMINACIÓN LUMÍNICA





   Imagen: "Diálogos Con Selene". Ana Luisa Muñoz Flores

"Porque el poder que dirige al patriarcado, el poder que está violando la tierra… ha de ser transformado. Ha de haber un contrapeso a todo este frenesí, aniquilación, ambición, competición y materialismo."

-Marion Woodman

El consumo energético y los problemas ambientales


Durante millones de años, los seres vivientes de la Tierra han ido adaptando sus procesos biológicos de acuerdo con dos ciclos astronómicos fundamentales: la sucesión de las estaciones y la alternancia día-noche. 
Dado que la percepción de ambos fenómenos es desigual según la latitud, las distintas especies se han acomodado a la singularidad de ambos ciclos en su hábitat. Cualquier perturbación en alguno de ellos originaría distorsiones cuyo alcance desconocemos, pero que, con toda seguridad, ocasionarían la extinción de algunas especies y la aparición de nuevas exigencias adaptativas para las demás.
La acción del hombre y su cultura sobre el medio ambiente está, en la actualidad, generando una seria alteración en ambos ciclos cósmicos. La actividad industrial y las formas de vida propias de las sociedades consumistas no se pueden sostener, de mantenerse el actual modelo de economía capitalista, sino es mediante un creciente consumo energético. 
Niveles más elevados de “bienestar” exigen consumir cada vez más energía, proceso que amenaza con conducir a situaciones aberrantes como, por ejemplo, la de que, actualmente, gaste 100 veces más energía un ciudadano de un país industrializado que un habitante del tercer mundo.
El consumo responsable de energía debería ser algo consubstancial a la educación cívica de la población por dos motivos. 
El primero de ellos: porque el actual modelo de consumo energético se basa en la conversión en energía de recursos naturales no renovables (carbón, petróleo o uranio), con lo cual su despilfarro acorta el tiempo de uso y priva de su disfrute a los habitantes de países no desarrollados. 
El segundo: porque en los procesos de conversión en energía, transporte y su posterior consumo, se generan residuos que contaminan gravemente el medio ambiente (radioactividad, lluvia ácida, contaminación de los mares, contaminación atmosférica por humos tóxicos) y amenazan con alterar el equilibrio climático (efecto invernadero por emisión de CO2). 
En la actualidad, el calentamiento global del planeta debido a este efecto es ya una evidencia científica y sus efectos devastadores sobre el clima son crecientes: lluvias torrenciales, huracanes catastróficos, inundaciones, sequías prolongadas, deshielo de los casquetes polares y un lamentable y futuro largo etcétera.
Si bien la contaminación atmosférica por el CO2 emitido por las centrales térmicas de producción de electricidad, las industrias y los automóviles, es la principal responsable del efecto invernadero que amenaza el equilibrio climático de la 
Tierra, el uso excesivo e irresponsable de la energía eléctrica en el alumbrado de exteriores es la causa de una nueva agresión medioambiental que amenaza ni más ni menos que con eliminar la noche, alterando así el segundo ciclo cósmico fundamental. El fenómeno ya tiene un nombre:
contaminación lumínica. 

La Tierra de noche, vista desde el satélite. No es sólo un mapa de las zonas habitadas, sino también de la riqueza.  


Foto satélite de la península Ibérica vista de noche. Toda la luz que se escapa al cielo es energía derrochada y fuente de contaminación lumínica. Aunque se pueden ver las ciudades y las zonas habitadas, no es un mapa demográfico ni un indicador de progreso, es un mapa de la insensibilidad por el medio ambiente.
 

3 de marzo de 2017

LAS DIOSAS DE LA SABIDURÍA


Imagen: "Todas íbamos a ser reinas". Ana Luisa Muñoz Flores

Las Diosas de la Sabiduría

"Es ella, en efecto, más bella que el sol,
más hermosa que el cielo estrellado.
Ella es más luz que la luz,..."
Sabiduría 7:29-30

"Si hay un tema largo y profundo es éste: la Sabiduría. Tiene tantos aspectos y profundidad que en sí misma es un camino de ascención o de iniciación. Para tratar este tema propongo una nueva serie de Diosas, en la que se abordarán varios aspectos de la Sabiduría. No creo que toda la serie sirva para ser exhaustiva con Ella; pero espero que en este proceso de descubrimiento ustedes y yo conozcamos un poco más de este maravilloso aspecto de la Divinidad.

¿Qué es la Sabiduría? La Sabiduría es la fuente de todo conocimiento: mágico, poético, cósmico, místico, misterioso, sanador, intuitivo- por lo tanto también de ella proviene todo acceso al conocimiento "tangible" del mundo material y a lo que hoy llamamos sus ciencias: Astronomía, Astrología, Medicina, Botánica e incluso Legal (en relación a la justicia y no a las leyes creadas por los humanos, algunas muy absurdas y crueles).

La Diosa Madre también se aspecta como la Diosa de la Sabiduría. Ella, a diferencia de aspecto masculino de la Divinidad, es cercana a su creación. Ella es la creadora del mundo y habita en cada uno de sus reinos, en cada una de sus criaturas, por eso es que tanto el mundo interno-espiritual como el externo-material se pueden conocer y entender a través de Ella.

La Diosa de la Sabiduría nos enseña el camino del aprendizaje espiritual y también nuestra relación correcta con la materia. Ella es la luz que nos guía y nos inspira. En su aspecto de Sacerdotisa Suprema es quien nos da la iniciación a las verdades del mundo interior. 

La Sabiduría nos permite tomar vida en la creación universal y participar de ella, ya que a través de Ella fuimos creados. Es decir, lejos de la Sabiduría no participamos de la vida cósmica, sino sólo vivimos en Maya. Por ella existe la necesidad humana de aprender, de una búsqueda incesante de comprensión profunda de los mundos.

La Sabiduría es la llama encendida en el corazón humano y no en la mente. ¿Qué? Exactamente lo que he dicho, la Sabiduría no es una característica de la mente, que tiene otras características: análisis, entendimiento, lógica, entre otros. 

La Sabiduría es una característica del corazón, del centro del plexo cardíaco, donde habita nuestra verdadera esencia como almas. En este sentido quiero estresar la importancia que tiene la unión del Amor con la Sabiduría, para que la una (sabiduría) no se convierta en un acercamiento frío al conocimiento y el otro (amor) no sea un acercamiento sentimentalista o instintivo al mundo y sus atractivos. En realidad todos los seres humanos tenemos el deseo del alma de la complementación perfecta, pero ésta sólo se puede alcanzar a través de la alquimia del Amor-Sabiduría.

También podemos decir que la Sabiduría nos permite Ver a través de la discriminación, ya que podemos percibir a través de Ella si lo que aprendemos intelectualmente es o no valioso en nuestras vidas. 

Eso no quiere decir juzgar o tildar de bueno o malo, útil o inútil, sino más bien de saber si aquello que vivenciamos y aprendemos resuena con nuestro ser interno o es una imposición cultural o familiar, algo traído de otras vidas o de ideales impuestos por la educación o la necesidad. Sabiduría nos guiará hacia la Verdad.

Diosas de la Sabiduría incluyen: Innana, Eva, Sophia, Atenea, Minerva, Tara, Sarasvati, Isis, Ma'at, Nisaba, Tiamat, entre otras. No creo que vaya a hablar de todas ellas, per sí quiero hacer una buena serie de las diosas de la Sabiduría, para que podamos acceder a distintos aspectos de la Ella.

La Diosa de la Sabiduría que aparece en la religión hebraica más antigua es Sophia o Sofía. Al parecer Sofía es una diosa pre-hebraica y está muy relacionada con las deidades femininas del Oriente medio. Sofía es la "mujer ataviada con el sol" que trae la luz del conocimiento. En este sentido algunos llaman a Sofía la Luz de la Sabiduría, ya que nos "ilumina". 

Es decir, nos enseña el sendero correcto de la vida, despejando con su luz las sombras y la oscuridad que producen la ignorancia de las Leyes Universales. Esta ignorancia es el origen de todo sufrimiento. Ella entonces, nos guía para poder entender la realidad y bendice a todos quienes la siguen. En algunos evangelios gnósticos se la conoce como la Madre de Cristo. También se la simboliza con una paloma, ¿acaso no es ese el aspecto femenino que le falta a la Sagrada Trinidad Cristiana, llamada Espíritu Santo?

Sofía es el aspecto manifiesto de Dios, cuya presencia es perceptible y es la intercesora de la humanidad ante Dios. De brillo sin igual hacía que los ángeles se taparan los ojos. También fue comparada con el mar que no disminuye aunque llene una cuerva entera con sus aguas. ¡Tan vasta e inagotable es! Es generosa en sus dones con quienes la buscan, y jamás cesa de sorprendernos. Además de enseñarnos el camino correcto de la vida, también tiene la función de sanar y consolar, como la Madre Universal.

En la Biblia católica el libro de la Sabiduría está antes del Eclesiástico y Salomón dice sobre Ella: "La sabiduría resplandece y no se enturbia su fulgor, gustosa se deja contemplar por sus amantes y se deja hallar por los que la buscan" (S,6:12) También dice: "La preferí más que las coronas y tronos considerando que toda riqueza no es nada comparada a ella. La piedra más preciosa no la reemplaza; en su presencia todo el oro del mundo no es más que un puñado de arena, y la plata, barro." (S 7:8-9)"

Fuentes: www.lunaea.com/goddess/wisdom, "La Diosa", de Shahrukh Husain, "La Energía de los Rayos" de José Trigueirinho.

Fuente: Publicado por (c) Copyright Carmen Jijón. 



CREAR NUESTRA VIDA COMO QUEREMOS QUE SEA Y DARLE FORMA




   Imagen: "Maternidad" .Ana Luisa Muñoz Flores



Crear nuestra vida como queremos que sea y darle la forma que queramos.


Las cosas no son como deben ser, son como son. Son como las hemos hecho, como las hemos construido poco a poco, día tras día, por años. Por ello, ya que nada es permanente en este mundo cambiante, tenemos siempre la oportunidad de crear nuestra vida como queremos que sea y darle la forma que queramos.

Podemos mirar la vida como un gran caldero sensual y mágico, lleno de colores, olores, sabores, texturas y formas. Todos estos elementos son sagrados y forman nuestra cotidianidad. Combinados de diferentes maneras son hechizos que alteran nuestra realidad, si estamos dispuestos a permitírnoslo. Si aceptamos la oscuridad, viviremos enfocados en ella. Si vivimos cegados por la luz, no veremos nada. Si entendemos la dificilísima dualidad del mundo, experimentaremos una realidad más amplia.

Hemos hecho la vida de una manera. Nos la hemos hecho tal como la vivimos ahora. En este momento de nuevos comienzos, podemos meter en el gran caldero los nuevos ingredientes que queremos usar para crear un hechizo de amor a la vida y de cambio positivo. Lo importante es mantener el caldero siempre bullendo, en movimiento y no perderlo de vista.

El caldero, símbolo de la Diosa en el panteón celta, ejemplifica la regeneración, es el útero simbólico, en el cual la Diosa revivía a los guerreros muertos en batalla, de la noche a la mañana. Posteriormente fue cristianizado y se asoció y reemplazó con el santo Grial. Las diosas celtas Cerridwen, Brigit y Branwen comparten este símbolo.

Cerridwen era la diosa galesa de la regeneración, la sabiduría y la inspiración. El camino de esta diosa, frecuentemente asociada al aspecto de la anciana, es difícil, ya que representa el aspecto más oscuro de la Diosa. Ella puede brindar conocimiento, verdad y sabiduría, que a su vez son la fuente de la poesía; sin embargo, pondrá a prueba a los aspirantes, puesto deben probar si se merecen aquello que buscan. Como maestra puede tomar cualquier forma y presentarse ante el o la aspirante como una prueba física o psíquica. Su camino es el de la transformación absoluta, tal como se relata a continuación:

Cerridwen vivía en una isla situada en el lago Tegid de Gales con sus dos hijos: Creidwy, su bellísima y luminosa hija, y Afagdu, feo, oscuro y malvado. La Diosa, como madre que era, sufría por el infortunio de su hijo, por lo que decidió elaborar una poción mágica para su amado hijo, que le daría un alma hermosa y poseería los dones de la sabiduría y la inteligencia.

Dentro de su enorme caldero combinó hierbas sagradas, risas de niño, cantos de aves, historias maravillosas, agua pura de manantial y lo puso al fuego de troncos de roble, fresno y espino. El contenido tenía que cocerse por trece lunas llenas y un día. Se acercaba la fecha y Cerridwen fue a buscar el último ingrediente que le faltaba, el primer narciso florecido durante la última luna llena. 

Para que cuidara de la poción llamó a un niño llamado Gwion y le advirtió que no debía perderse una sola gota y que ella lo sabría si él se descuidaba. El pequeño se subió a lo alto de un viejo tronco de roble y con un gran palo de escoba meció la poción sin parar. Pero el tronco era viejo y podrido y se rompió. El pequeño cayó y el círculo de madera del fuego se proyectó hacia arriba haciendo hervir, burbujear y salpicar el contenido del caldero. Tres gotas saltaron y quemaron los dedos de Gwion, quien se los metió a la boca, para aplacar el dolor.

En ese mismo momento sus ojos se abrieron de par en par y oyó todo lo del mundo y conoció todos los misterios. Vio el futuro y comprendió el pasado y supo que cuando volviera Cerridwen se pondría furiosa, puesto que él, un mortal, poseía los dones que ella había reservado para su hijo. Por ello se transformó en liebre y corrió rápidamente. Al instante la Diosa supo la verdad y fue tras el pequeño, transformada en galgo, con sus rojas mandíbulas persiguiendo la blanca cola de la liebre. Gwion llegó a un río y se transformó en salmón, pero Ella se transformó en nutria y nadó veloz tras el pez. 

Entonces él se convirtió en una paloma y voló alto en el cielo, pero la diosa se transformó en halcón y con sus garras estuvo a punto de atrapar a la pequeña ave, que se transformó en un grano de trigo y cayó en un granero. Ella entonces se volvió una gallina negra, lo buscó entre todos esos granos. Lo encontró y se lo tragó.

Al volver a su forma de Diosa, el grano en su interior se transformó en un bebé, al cual llevó en su vientre por nueve meses. Cuando nació no pudo hacerle daño, pues era su hijo, por lo que lo dejó en una mágica cuna, flotando sobre las resplandecientes aguas de un lago. Lo encontró un príncipe, quien lo adoptó, lo nombró Taliesin y lo crió como su propio hijo. Cuando creció, fue el más famoso de todos los poetas, hasta el punto que los sabios y los necios viajaban de todos los confines de la tierra para escuchar sus maravillosas odas.

Del mito tenemos que no sólo es necesario tener los ingredientes que queremos en nuestra poción, en el caldero de la vida, sino que se debe trabajarlos con atención, concentración y cuidado, como la trece lunas y un día en el cual trabajó Cerridwen y el pequeño Gwion. Para poder ver el resultado del trabajo de creación espiritual se requiere pasar por varias pruebas, que pueden parecer insuperables. 

Por último, la poesía es un lenguaje y un espiritual y todos los que buscamos el conocimiento y la sabiduría, podemos encontrar que el camino que lleva a Gwion a convertirse en Taliesin, está en el trabajo y seno de la Diosa.


Bibliografía:
CUROTT, Phyllis, El Diario de una Bruja, Ed. Robinbook, Barcelona, 2004.
HUSAIN, Shahrukh, La Diosa, Taschen, Singapore, 2006.
ALBERRO, M., “La diosa de la soberanía en la religión, la mitología y el folklore de los celtas y otros pueblos de la Antigüedad”, Anuario Brigantino 2003, nº 26



LO FEMENINO Y LO MASCULINO ES UNA DUALIDAD NECESARIA Y COMPLEMENTARIA EN LA UNIVERSA


    Imagen: "Pareja". Ana Luisa Muñoz Flores

   
    Lo femenino y lo masculino es una dualidad necesaria      y complementaria en La Universa.


"El machismo ha sido a través de los siglos una respuesta al miedo que provocan las diferencias entre ambos géneros.
Antes de existir todo, existía Dios. En su infinita curiosidad, Dios quiso experimentar en otra forma su consciencia y el impulso por descubrirse fue recibido por su misma consciencia en expansión.
La fuerza de expansión es un movimiento masculino, mientras que la recepción es un principio femenino; cuando estos dos movimientos confluyeron, se creó La Universa (nos referimos a la creación en femenino porque fue la materia quien recibió el impulso creador de Dios).
En el mito de la creación, Eva representa la fuerza creadora manifestada en la Tierra y Adán es la representación de la humanidad encarnada en el mundo. Para que Adán pudiera conocer La Universa, Eva le ofreció la manzana del conocimiento, y juntos, conocimiento-masculino y experiencia-femenino lograron sabiduría y certeza.
Los seres humanos, seamos hombres o mujeres, somos divinidad encarnada. Ninguna de las diferencias que hay entre nosotros a nivel físico nos otorga menor valor o menor capacidad por ello podemos decir que toda la desigualdad que históricamente se ha presentado entre ambos sexos no es una cuestión de naturaleza, sino de enseñanza.
Durante siglos, la religión judeocristiana nos ha transmitido una interpretación distorsionada del mito de Adán y Eva, responsabilizando a Eva, a la mujer, de que la humanidad fuese expulsada del Edén y a través de la propagación de la creencia del pecado original se ha infundado culpa y miedo en muchas consciencias y ha sido utilizada como un recurso para justificar el machismo y controlar nuestro libre albedrío.
El machismo entiende la sensibilidad femenina como una debilidad y niega el principio femenino que se manifestó en La Universa por temor a la divinidad que encarna en lo femenino, pero el valor de nuestra experiencia de vida va más allá de la genitalidad y de nuestras preferencias. Nosotros somos seres de consciencia en los que se manifiesta la dualidad masculino-femenino, no como fuerzas opuestas, sino como principios complementarios.
Las mujeres, dada su capacidad de alojar vida en el vientre, tienen mayor facilidad para desarrollar su sensibilidad intuitiva y reconocer su propia divinidad. No obstante, tanto hombres como mujeres somos capaces de conectar con lo energía femenina que habita en nosotros..."

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